Dentro del juego todo, fuera del juego nada.
Un performance en La Habana en 1989.
Fotos e introducción de Josefina de Diego

  • Posted on 4th January 2015
Dentro del juego todo, fuera del juego nada. Un performance en La Habana en 1989.  Fotos e introducción de Josefina de Diego

El 24 de septiembre de 2014 (día de la Virgen de las Mercedes-Obatalá) se cumplieron 25 años de la celebración de un insólito juego de pelota. Que se juegue béisbol en Cuba no es nada extraño, se viene haciendo hace más de un siglo, es “el deporte nacional”. Pero este partido, realizado a finales del duro verano de 1989, revistió características peculiares. Los equipos que se enfrentaron no eran conocidos, es más, se formaron para hacerlo por esa única vez y sus jugadores…, no eran peloteros… Ese día, en el Círculo Social Obrero ‘José Antonio Echevarría’, jóvenes artistas plásticos decidieron irse a jugar pelota porque los censores de la época no los dejaban crear. Los aires de la glasnost y la perestroika, la situación en el país después del juicio y fusilamiento de Ochoa y otros tres oficiales del ejército y del Ministerio del Interior, y el deterioro siempre creciente de la economía cubana, resultaron el detonante de lo que, considero, fue una de las primeras ―si no la primera― protesta pública contra el gobierno en el sector de la cultura. Los jóvenes escogieron el béisbol, no otro deporte, por su profundo arraigo en la identidad y cultura popular del cubano. El juego de pelota, que en sus inicios, a finales del siglo XIX, tuvo una fuerte carga patriótica(1) al presentarse como contrapartida a las costumbres españolas, retomaba su esencia “contestataria” de enfrentamiento a lo viejo y caduco. Los jóvenes artistas e intelectuales cubanos, muchachas y muchachos desenfadados e “iracundos”, se lanzaron al ruedo del diamante beisbolero en un irreverente y singular performance colectivo para pedir, sencillamente, libertad. En aquella época no existían las redes sociales, no había la más mínima posibilidad de que ese acto de rebeldía llegara a conocerse pues el control de los medios de información ha sido y es absoluto por parte del gobierno. Era un performance, digamos, suicida, no solo por parte de los “deportistas” sino, también, de los que fuimos a apoyar a los intrépidos jugadores.

El pasado 17 de diciembre (día de San Lázaro-Babalú Ayé) se restablecieron las relaciones diplomáticas entre Cuba y los Estados Unidos. Se avecinan días difíciles y tensos. Sirvan estas fotos como recordatorio de un momento en que un grupo de muchachos decidió “jugarse el todo por el todo” con arte, alegría, coraje y originalidad.

No deja de ser curiosa la “carga religiosa” de ambas fechas. ¡Que los santos nos protejan!

Josefina de Diego

1. Ver el artículo de Roberto González Echevarría, “Literatura, baile y béisbol en el (último) fin de siglo cubano”, en Lecturas y relecturas, Ediciones Capiro, Santa Clara, Cuba, 2013.

Pulsen AQUÍ y AQUÍ para ver las 10 fotos que Josefina tomó con su “pesada y poderosa camarita soviética, Zenith.”

Pulsen AQUÍ para leer La plástica joven se dedica al béisbol, de Tamara Díaz Bringas, en la revista Art Journal, 29 de octubre, 2014. Pulsen AQUÍ para acceder y descargar un archivo pdf de este artículo.

Pulsen AQUÍ para leer un fragmento sobre el juego de pelota en Informe contra mi mismo de Eliseo Alberto (Lichi).