Desnudo  de una actriz: Ingrid González:
la viuda de Reinaldo Arenas
Carlos Velazco
Hypermedia, 2016

  • Posted on 30th August 2016
Desnudo  de una actriz: Ingrid González: la viuda de Reinaldo Arenas Carlos Velazco Hypermedia, 2016

Hoy les presento Desnudo de una actriz: Ingrid González: la viuda de Reinaldo Arenas, escrito por Carlos Velazco. He invitado a Elizabeth Mirabal introducir esta historia de la célebre actriz y musa de personalidades de la cultura cubana con las palabras que siguen:

INTRODUCCIÓN

En la novela de Harper Lee Ve y pon un centinela, hay un diálogo que anoté en mis cuadernos: “Estaba dejando que rompieras tus iconos uno a uno. Dejando que los redujeras a la estatura de un ser humano”. Al avanzar en ese extenso y fluido monólogo en que Carlos Velazco convirtió las dispersas conversaciones que iba sosteniendo con la actriz Ingrid González, es como si entráramos a un panteón y acabáramos a puro mazazo con las estatuillas que alguna vez respetamos o miramos con veneración. Tanto las visibles como las que carecen de representación ostensible. Los personajes de este otro desfile que también se acaba, se aferran a su apariencia de seres humanos, con sus miasmas, sus miedos, sus mezquindades, sus actos de bondad o de locura, empezando por esa voz que no para de contar.

Velazco por otra parte desoyó lo que Virginia Woolf aconsejaba: “Nunca (…) hagas un favor con la literatura. Nunca aceptes utilizar tu arte como acto de amistad”. Ingrid González, como confiesa, no hubiera podido escribir ese libro, porque su signo es el de la peonía, el de quienes abandonan los proyectos a medio concluir. De modo que estas son unas memorias –ese género tan poco cultivado y deslucido en nuestra historia literaria–, que habrá que agradecer al muchacho que ha sabido desde hace mucho tiempo calibrar el valor de escuchar. De escapar de Troya a fundar otra ciudad, con sus mayores a las espaldas, escuchando sus supuestos desvaríos.

De Ingrid –como de otra legendaria actriz cubana también famosa por su belleza de Nouvelle vague–, podría decirse que, al entrar a una habitación en la ciudad letrada y no letrada, muchos hombres se sentían desnudos. Cuando alguien con el poder de reducir a otros a sus cueros físicos y espirituales se decide a hablar, pues todos tiemblan en ese imaginario espacio. Entre los atisbos de locura y de aparente frivolidad, emerge una historia que intuíamos, pero sobre la cual sus testigos se habían mostrado cautos. Y, por supuesto, no es una historia gratificante. Es una historia mínima, la mano de Ingrávida González en la autobiografía Antes que anochezca de Reinaldo Arenas, alzándose, sonando sus pulseras, para pedir la palabra. Velazco es quien ha seguido el sonido de esas pulseras hasta el final. Y el libro Desnudo de una actriz es su resultado. Quien vaya al volumen buscando la chismografía de alcoba, saldrá decepcionado. El único cuarto en penumbras del que se habla aquí es de ese largo, estrecho, húmedo y a veces de tan iluminado, oscuro, que ha sido Cuba. Dentro, van los cuerpos, chocando, rozándose, sacando chispas, exhibiéndose en un striptease interminable. Es hora de que cada quien tome su asiento. Para disfrutarlo o para no desmayar. Nunca se sabe. Acta est fabula, plaudite!

Elizabeth Mirabal

Pulsen AQUÍ para leer tres fragmentos del libro.

Elizabeth+Carlos+escritores_BRB

Pulsen AQUÍ para ver una ampliación de esta foto del profesor de Literatura Emmanuel Tornés, Carlos Velazco, Santiago Cardosa Arias (emplanador de Cabrera Infante en Carteles y luego reconocido periodista, fallecido recientemente), el director de cine Enrique Pineda, el dramaturgo Abelardo Estorino, Elizabeth Mirabal y Antón Arrufat.