Shakespeare, catarsis brutal,
por Beatriz Maggi.
Boletí­n de los Departamentos de Lengua,
Literaturas hispánicas y Periodismo.
Facultad de Humanidades, Universidad de La Habana,
número 2, año 1/1968.

  • Posted on 26th September 2007
Shakespeare, catarsis brutal, por Beatriz Maggi. Boletí­n de los Departamentos de Lengua, Literaturas hispánicas y Periodismo. Facultad de Humanidades, Universidad de La Habana, número 2, año 1/1968.

Beatriz Maggi, profesora célebre de la Facultad de Humanidades, en especial de la Escuela de Letras y de Arte, mujer excéntrica y apasionada fue, sin dudas, una de nuestras profesoras de literatura más recordadas y meritorias de aquellos años. Aquí­ pueden leer un artí­culo suyo.

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This article has 2 comments

  1. Me han llegado noticias muy tristes de la existencia actual de la Dra. Maggi.
    La han olvidado tanto, en su viejo rincón, que hasta se les habí­a “pasado” que no tení­a la Distinción por la Cultura Cubana y hubo que arreglar la entrega a la carrera. Recibe una jubilación de risa, le hacen llegar una ayuda en moneda fuerte que apenas le alcanza para vivir y tiene que estar vendiendo sus cuadros y sus libros. La Oficina del Historiador parece que se ha beneficiado de sus necesidades, entre otros, y ha abusado de sus carencias. Es trágico imaginar a esta potente pensadora que languidece en la oscuridad de su apartamento, casi olvidada, enferma, casi sola.

  2. Max de Robespierre
    Thursday 25 October 2007, 9:49 pm |

    No crea Ud, Sra Ana Gomez, que eso sucede solo a Maggi, y allá. También aquí­ existen profesionales muy ilustres que salieron de Cuba en edad avanzada porque fueron despojados de todo y ahora estan casi sin techo, viviendo a veces de la caridad de las antiguas amistades. La soledad es un problema de la vejez que se generaliza cada dí­a más, y !ay! de los viejos que no tienen recursos propios para sobrevivir, como pasan con aquellos que, como yo, tuvimos que salir “tarde”. Si Maggi tiene su apto donde no la botan, está ‘casi’ olvidada, enferma y ‘casi’sola, créame que la envidio, con tantos ‘casi’ y yo sin ninguno.

    Saludos